Un mundo sin conocimiento libre
Esta es la imagen de luto que encontraréis como portada hoy aquellos que consultéis la versión inglesa de Wikipedia (no así en la española), invitando a los internautas a que hagan escuchar su voz de protesta mediante Facebook o Twitter a raíz de las políticas que quieren imponerse en el mundo para acotar Internet, preservar privilegios económicos y coartar la libertad del individuo. Se acompaña con el siguiente texto:
«Imagine a World Without Free Knowledge. For over a decade, we have spent millions of hours building the largest encyclopedia in human history. Right now, the U.S. Congress is considering legislation that could fatally damage the free and open Internet. For 24 hours, to raise awareness, we are blacking out Wikipedia».
«Imagina un Mundo sin conocimiento libre. Durante más de una década, se han invertido millones de horas para construir la enciclopedia más grande en la historia del ser humano. En estos momentos, el Congreso de los Estados Unidos está considerando una legislación que podría dañar fatalmente una Internet libre y abierta. Durante 24 horas, para dar esto a conocer, estamos negando el acceso a Wikipedia».
Se trata de salvaguardar Internet de restricciones interesadas y retorcidas como el proyecto de ley SOPA (Stop Online Piracy Act) que quiere aprobar el Congreso norteamericano. No olvidemos que en España tenemos nuestra propia ración con la llamada Ley Sinde, disparate que había parido el anterior gobierno y que continúa su marcha con el actual.
En el día de hoy muchas páginas web estadounidenses, varias de ellas de gran relevancia, realizan un apagón de 24 horas como postura de rechazo.
Abogar por un mundo donde Internet continúe siendo una inmensa plataforma abierta y llena de posibilidades para todos, no es defender la piratería sino preservar un acceso libre a la mayor fuente de conocimientos reunidos por esta civilización y apostar por el saber compartido.
De no ser así, como pretenden los que siempre quieren obtener de todo tajada, Internet se convertiría en un sistema clasista más de los muchos que nos acompañan en el día a día, donde la libertad de expresión se controla y queda adulterada la innovación.
Yo no quiero un mundo así.