Proverbios de Madagascar
Hay que saber tantas cosas como el culo de una gallina.
Cerca de una cascada el paisaje será bello, pero si hay una rana el sueño es imposible.
Un perro ladra no por coraje, sino por miedo
Que vuestro amor sea como la llovizna, que aunque fina, es capaz de desbordar los ríos.
El amor es como la sombra: sobre la montaña es inútil buscarla; en el agua no teme a la humedad; en el fuego no tiene miedo a quemarse.
Quien en el amor tiene la mejor parte, difícilmente se acomoda a la igualdad.
Caminad como el camaleón: mirando hacia delante pero con un ojo hacia atrás.
Mondar el arroz al claro de luna es poblar de tentaciones el sueño de las gallinas.
El hombre es como una botella negra: no se ve lo que tiene dentro.
Cuando un pobre saca la mano, siempre se cree que es para robar.
Siempre es mejor morir mañana que hoy.
POSTDATA
Visto lo visto, los madagascarcienses o madagascarceños tienen un atávico interés por el mundo animal y una especial fijación por el submundo de las gallinas. En su dispositivo trasero -piensan ellos- converge todo el saber arcano.
Se dicen malgaches